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martes, 12 de abril de 2016

Recuperando el cuerpo después del parto: gimnasia hipopresiva y porteo

Entrevista a Juan Pablo Morcillo, Profesor Nacional de Educacion Física, Entrenador Deportivo y Wellness, Instructor Oficial Advanced del Método Hipopresivo.



Después del nacimiento, el cuerpo de la mujer acaba de pasar por un cambio sumamente brusco  y se producen en su cuerpo varias modificaciones: de postura, de tono muscular y de suelo pélvico. ¿Cómo podemos comenzar a recuperarnos, a la vez que cuidamos de nuestro bebé recién nacido que nos necesita al 100%? ¿Nos servirá también para el cuerpo el porteo ergonómico? ¿Qué más podríamos hacer? Para ayudarnos a responder estas y otras preguntas al respecto, nos contactamos con Juan Pablo Morcillo, instructor del Método Hipopresivo.  


Dos de las preguntas más usuales que escuchamos entre mamás que recién han tenido a sus bebés son ¿cuándo comenzar a portear después del nacimiento? ¿Qué diferencia hay en la recuperación después de una cesárea o un parto vaginal?

El porteo es una ayuda para que la mamá pueda sostener una postura adecuada y así evitar los problemas que una postura inadecuada puede causar. Considero que se practique desde el día 1, cuando el bebé pesa menos, duerme más y permite que la práctica en el uso del porteo sea más sencilla y más eficaz cada vez. El cuerpo, luego del parto, comienza un proceso de autorecuperación, tratando de retornar a los parámetros normales de la postura, el tono muscular, la elasticidad, etc. Con la ayuda del porteo, se verá beneficiada, aunque no hay que abusar de su utilización (ya explicaré más adelante que sería abusar del porteo) y, por supuesto, de a poco, ir realizando actividades que estimulen a dicha recuperación.
Las fases de recuperación de una cesárea y un parto vaginal son parecidas pero distintas. Básicamente porque el puerperio inmediato es igual para ambos casos (40 días), con la diferencia de que una cesárea implica una cicatriz que le agrega una recuperación diferente y más larga a la mamá. Un estimativo de 60 días para poder realizar una actividad física.
De todas formas, esto es relativo a la energía o ganas que pueda tener la mamá para realizar otra actividad, ya que lo más importante es que pueda ofrecer una lactancia adecuada a su hijo/a en primera medida, para lo cual necesitará de tiempo y energía.
Yo aconsejo, en ambas situaciones, que una vez pasado los tiempos del puerperio y/o la cicatrización según sea el caso, ingresen progresivamente a una actividad adecuada a las necesidades, a los gustos y a las posibilidades de cada una.


Muchas veces, después del parto, muchas mamás terminamos contracturadas y doloridas, por no darnos cuenta de nuestras posturas al amamantar o cuando sostenemos en brazos al bebé. Esto es normal porque nuestro foco, naturalmente, no está puesto en nosotras sino en nuestro hijo. ¿Qué nos conviene hacer para ir recuperando la buena postura y tono?

Durante el puerperio, no se puede realizar actividad física que implique esfuerzo o gasto de energía excesivo. Como bien lo mencionaron, el foco está puesto en el bebé. Es por esta razón que principalmente hay que aprender y concientizar una buena postura de amamantamiento, buscando la mayor relajación posible al hacerlo, con ayuda de una puericultora que nos indique cómo se debe realizar, y seguramente la ayuda de las “lunitas” (almohadones para amamantar) para no sobrecargar la cintura escapular (brazos, hombros, cervicales). Y lo mismo sucede al sostener al bebé, donde son de gran ayuda las diferentes formas de porteo.
Lo mejor, en caso de que exista contractura o dolor (que es lo más habitual), es recurrir a un masaje muy suave, tratar de dormir cada vez que se pueda y también se puede realizar métodos de relajación a través de la movilidad articular de la cintura escapular, dirigidas por un profesional, al menos al principio, hasta que las mamás puedan aprenderlas. Una vez pasado el puerperio, se agrandan las posibilidades y se pueden ir realizando otras actividades progresivamente (gimnasia hipopresiva es la más indicada, y otras actividades posturales como la antigimnasia, por ejemplo, son de gran ayuda).


Otra pregunta que solemos escuchar de muchas mamás es si es bueno portear durante el posparto. ¿Podemos hacernos daño? ¿Deberíamos portear menos en ese período?

Siempre es bueno analizar cada caso, pero, en líneas generales, al principio considero que hay que portear ya que es cuando más frágil y débil se encuentra el cuerpo y la ayuda que brinda el porteo es muy importante para evitar dolores. Pero nunca es bueno abusar del porteo, no sólo al principio, sino siempre. El porteo permite que el elemento que estemos usando (fular, mochila, etc) se haga cargo, en gran parte, de sostener el peso, liberando un poco de esa responsabilidad a la musculatura, que es la que debería hacerse cargo de sostener y así descargar el impacto sobre las articulaciones y tejidos blandos. Excederse en el uso del porteo sumado a la inactividad dará como resultado que la musculatura responsable de sostener la postura se vea cada vez más debilitada por falta de uso, justamente.


Hablemos del suelo pélvico. Llevar a nuestro bebé en brazos significa cargar peso y sabemos que eso puede afectar nuestro suelo pélvico… Sin embargo, hay diferentes portabebés y maneras de usarlos, que pueden también cuidarlo después del parto. ¿Qué tendríamos que tener en cuenta para no generar presión innecesaria en esa zona?

Cualquier situación que genere un aumento de presión interna es un problema para el suelo pélvico y más si se encuentra débil. Y por supuesto que esto puede traer diferentes inconvenientes (incontinencia urinaria, prolapsos o hernias). Nuestro cuerpo tiene una presión positiva (al igual que un globo, es decir, para que se entienda, si nos perforaran, lo de adentro saldría hacia fuera). Esta presión es diferente en cada parte del cuerpo, va aumentando desde el tórax hacia el abdomen. Es decir que la mayor presión la sostiene el suelo pélvico. Cualquier modificación postural genera mayor presión hacia éste: saltar, correr, hacer fuerza, yoga, o cualquier otra actividad generará un aumento de presión interna que también afectará al suelo pélvico, ya que toda actividad en la vida es HIPER-presiva. Por lo tanto, lo primordial, además de buscar actividades que generen bajo impacto, es realizar una vez que se esté en condiciones (de tiempo y energía) la recuperación postural y del tono del suelo pélvico. Para lograrlo, la gimnasia hipopresiva es la indicada. En el caso de no disponer del tiempo o del dinero para aprender hipopresivos, buscaría ir recuperando la postura a la mejor situación posible (con yoga, con antigimnasia, rpg, etc) y trataría de dejar de lado las actividades de mayor impacto. Saltar, correr y realizar fuerza excesiva.
Yo igual defiendo que uno debe hacer lo que le gusta, siempre sabiendo que algunas actividades pueden tener algún riesgo para el cuerpo. También es importante evaluar cuáles son nuestras necesidades y prioridades en cuanto a nuestro cuerpo. Seguramente una mamá que jugaba al tenis antes de quedar embarazada va a preferir volver a jugar al tenis antes que cualquier otra actividad. En este caso, yo trataría de recomendar relegar por un tiempo el placer que genera dicha actividad, recuperar el cuerpo y dejarlo en la mejor situación posible para que al volver a realizar las actividades que nos gustan no nos genere un problema.


Sabemos que la mejor manera de cargar peso es en la espalda, pero ¿qué pasa cuando el bebé es muy pequeño y el porteo a la espalda no es ni tan fácil ni tan conveniente? ¿Cómo podríamos cargarlo al frente sin perjudicar nuestro cuerpo?

Este es el mayor conflicto de todos. Aquí se encuentra tal vez el origen de la mayoría de las dolencias por desequilibrio muscular. Al cargar cualquier peso sobre nuestros brazos el cuerpo comienza a compensar, colocando la pelvis y la columna en una posición inadecuada.
La columna lumbar acentúa su lordosis con una basculación de la pelvis en anteversión, lo cual genera tensiones musculares exageradas que luego de unos minutos ya comienza a generar las primeras molestias.
Además del porteo ergonómico, no tenemos muchas opciones para resguardar nuestro cuerpo. Y, de acuerdo a la posición en la cual coloquemos al bebé, hay algunos movimientos y apoyos para poder sostenerlo durante más tiempo sin lastimar tanto la postura, pero no son tan eficaces.
Lo que yo recomiendo es tener a mano ejercicios adecuados de estiramiento y fuerza para realinear la columna y mantenerla en su mejor posición. Al ser aconsejable que el bebé esté en brazos por todos los beneficios que esto le brinda, la mejor opción es mantenernos en equilibrio con ejercicios que compensen los esfuerzos requeridos al alzar al bebé. Hacer hipopresivos y algunos ejercicios fáciles de flexibilidad debería alcanzar para sentirnos bien y mantenernos saludables.


Muchas madres comentan sobre dolores lumbares, hombros o cervicales. ¿Qué deberíamos tener en cuenta con respecto a la espalda? ¿Qué es una buena postura y cómo podríamos hacer para conservarla cuando porteamos?

Aprender una buena postura no es fácil si no recibimos una corrección externa. Ya que los cuerpos en general se encuentran cómodos donde están, por que llegaron a sus posturas habituales por compensaciones necesarias, impuestas por el tipo de vida que llevan adelante en el día a día. Entonces, la posición habitual la sentimos natural, e incómoda la postura correcta.
El cuerpo es una máquina de adaptarse. Si nosotros estamos muchas horas en la computadora todos los días en una posición determinada, el cuerpo registra las necesidades de la situación y se reorganizara para estar en la posición que necesitamos durante más tiempo y más cómodo.
Es complicado hablar de posturas ideales porque para cada situación es diferente, pero además de tratar de mantenernos flexibles, se intenta alinear oído medio, hombros, cadera y tobillo, y mantener las curvaturas normales de la columna (cifosis dorsal y sacra, y lordosis cervical y lumbar).
Para entender esto, lo ideal sería tener un profesional que pueda enseñarnos hacia dónde deberíamos llevar nuestra postura, para luego tomar conciencia de la misma y colocarnos en cada situación en una postura buena, y así, de a poco, lograr evitar problemas posturales, dolores, etc.


¿Qué cosas no son normales que nos sucedan después del parto? ¿Qué deberíamos hacer si alguna de ellas se nos presenta?

El cuerpo luego del parto se encuentra “desprogramado”, algo débil, desalineado, con la pelvis tratando de volver a su posición natural. Entonces, todo el aparato de sostén o “core” (abdominales, columna lumbar, diafragma y suelo pélvico) se encuentra distendido y débil. Esta situación, sumada sobre todo a como estábamos antes del embarazo, puede traer algunos problemas.
Yo hablo de prevención, porque si tuviste la suerte de ocuparte de tu cuerpo correctamente antes del embarazo, posiblemente no tendrías ningún problema en el post. Aunque, por lo general, es raro encontrar personas que se ocupen de su postura, que hagan hipopresivos antes de un embarazo, y en este mundo en el que vivimos, un mundo de celulares, notebooks, televisores y videojuegos, casi todas las personas sufrimos de posturas deficientes que no ayudan durante el embarazo y mucho menos en el post.
Los problemas comunes son:
a) dolores lumbares y cervicales;
b) diastasis abdominal;
c) y disfunciones asociadas un suelo pélvico débil (prolapsos e incontinencia urinaria).


¿De qué se trata la gimnasia hipopresiva? ¿Qué beneficios nos trae a las mujeres en período de recuperación posparto?

La gimnasia hipopresiva es una actividad postural-global que trata de gestionar las presiones internas del cuerpo a través de un trabajo de realineamiento postural, apneas espiratorias y contracción de las fibras de sostén (o involuntarias) del CORE. Se trata de realizar una serie de posturas con las cuales se logra reducir la tensión interna, estirar la columna manteniendo sus curvaturas normales, sacar todo el aire y a través de una apertura de costillas (o falsa inspiración) lograr la contracción involuntaria del transverso, los oblicuos, rectos del abdomen y, por supuesto, de los músculos que forman el suelo pélvico.
La diferencia con otros trabajos y/o actividades físicas que son siempre hiperpresivas es que se trabaja reduciendo la presión interna (por eso hipo-presivos) y, además, se logra trabajar sobre las fibras de sostén, las involuntarias. Porque la idea es que uno no tenga que estar consciente de que tiene que contraer el suelo pélvico y los abdominales durante la vida cotidiana, sino que esos músculos (al igual que la respiración, por ejemplo) trabajen de manera silenciosa e involuntaria constantemente si necesidad de estar pensando en ellos.
Los beneficios son muchos y variados:
- Prevención y solución de problemas de incontinencia urinaria, prolapsos y diastasis abdominal (muy típicos en el posparto)
- Mejoras posturales, aliviando dolores lumbares, cervicales entre otros.
- Mejoras respiratorias, tanto aeróbicas y anaeróbicas por aumento de hemoglobina en sangre.
- Mejoras de las prestaciones sexuales (sobre todo por aumento de la irrigación sanguínea en la zona genital).
- Reducción del perímetro de la cintura hasta un 10% (por mejora en el tono de los músculos abdominales).
- Mejoras en la coordinación y el equilibrio.
Es por esto que la gimnasia hipopresiva es la actividad más recomendable para el posparto, porque es la única que realmente soluciona y se ocupa directamente de los problemas que un parto puede causar, y además la única gimnasia que entrena correctamente las musculaturas de las cuales debemos ocuparnos después de un parto. Además, no requiere de ninguna experiencia previa y con sólo 2 sesiones semanales de 20 a 30 minutos alcanza para ver resultados importantes entre el primer y el tercer mes de entrenamiento.


Nosotras creemos que el porteo bien realizado y consciente, no sólo NO es perjudicial, sino que puede ayudarnos en el cuidado del cuerpo durante el posparto (sumado a un cuidado integral y específico del cuerpo, como sería por ejemplo practicar gimnasia hipopresiva). ¿Cuál es tu opinión al respecto?

Es cierto que el porteo, bien usado y con conciencia, es fundamental para una buena postura y salud de las mamás, sumado al fortalecimiento, por ejemplo, con ejercicios hipopresivos. Pero, como decía antes, en lo posible, hay que evitar el abuso del porteo, ya que en exceso y todo el día significaría que el portabebé hará la mayor parte del trabajo, disminuyendo el trabajo natural de fortalecimiento de la musculatura de la mamá.


Por último, ¿qué recomendaciones les darías a aquellas mamás que acaban de tener a su bebé y no quisieran  dejar de cuidarse ellas mismas?

Más allá de que cada caso es único y debe ser tratado individualmente, les dejo algunas cosas que se pueden hacer para mejorar la situación corporal y sentirse mejor.
- Practicar hipopresivos es el ejercicio ideal y más completo;
- Practicar hipopresivos.
- Practicar más hipopresivos.
- Tratar de estirar suavemente el cuerpo, sobre todo la cadena muscular posterior cada vez que se pueda. En especial, después de haber estado amamantando o sosteniendo al bebe en los brazos. Háganlo suavemente, no se presionen, la idea es soltar hasta donde puedan.
- Descansar todo lo posible, no sólo dormir, tirarse al suelo y tratar de relajarse dejando que el cuerpo sea absorbido por el piso, y acompañar con una respiración nasal suave y profunda, ojos cerrados y concentrarse solo en cómo el aire entra y sale del cuerpo. Con  5 minutos de esto se sentirán mucho mejor. ¡Prueben y comprueben!
- Usar los métodos de porteo que, bien realizados, son una bendición absoluta.
- No realizar ejercicios de alto impacto.
- Comer sano, liviano: muchas futas, verduras y frutos secos, semillas. Eviten la harina y el azúcar blanca.
- Tratar siempre de auto-elongarse (uno de los principios básicos de la gimnasia hipopresiva), esto quiere decir que cuando caminen o al estar de pie traten de crecer, mantener estirada su columna. Sólo con ese pequeño movimiento de elongación logran aumentar el tono de la faja abdominal, reducen la presión de los discos vertebrales y del suelo pélvico, y estiran la musculatura antigravitatoria, que suele estar muy tensa y trae dolores.
Pueden comprobarlo de esta manera:
Párense delante de un espejo, y sólo piensen en llevar la coronilla hacia el techo, estírense sin llevar el menton hacia arriba, lo más posible y manténganse así. Observen lo que sucede con su faja abdominal. ¿Se ha contraído? El abdomen ahora les parecerá más firme y menos protuberante.
Espero que les sea de utilidad estos consejos, suerte y ¡a probar!


Para contactarte con Juan Pablo Morcillo: 
Cel: 15-5140-9490




martes, 17 de noviembre de 2015

Beneficios para los porteadores

Cuando hablamos de porteo, por lo general, nos concentramos en el bebé, los beneficios para ellos y lo maravillosa que resulta la experiencia, pero son pocas las veces en las que nos centramos en hablar de los beneficios para los papás y mamás porteadores.

Con toda la intención de convencerlos cada día más a que se involucren en esta hermosa experiencia, vamos hoy a darles más motivos para hacerlo.

Uno de los motivos principales es que, al ver a nuestro bebé tan contento y tranquilo, inmediatamente, nos sentimos de la misma manera y nada mejor que vivir felices y contagiar tanta alegría.

Llevar al bebé en un portabebé facilita el apego con sus padres y reduce el impacto que pueden tener sus demandas (y la necesidad de satisfacción inmediata) con respecto a otros integrantes de la familia (como algún hermanito mayor). Lograr entendernos con nuestros bebés de manera más simple, también permite que nuestra percepción de sus necesidades se vea modificada, ¿cómo?, pues estar tan cerca de nuestros hijos nos permite “leer” con más claridad lo que desean. Por lo tanto, nos entendemos mejor y entender a nuestro bebé que sólo se comunica con llanto o gestos, nos hace sentir invencibles.

Otro de los tantos beneficios para el porteador es que hace que las separaciones diarias (por trabajo, o para dormir) o las separaciones eventuales (una hospitalización, por ejemplo) no sean tan difíciles tanto para el bebé como para el porteador y la tan conocida “culpa” con la que todos cargamos a diario se haga más llevadera.

Y, como muchas veces lo dijimos, el porteo facilita la lactancia, lo cual, sin dudas, resulta en la felicidad y realización de una mamá por el gran logro de poder afianzar la lactancia durante los primeros meses, principalmente.

¿Todavía no se convencieron de que es beneficioso portear? Bueno, aquí les mostramos algunos beneficios para el cuerpo del porteador.

Al contrario de lo que todos creen, portear no es (ni debe ser) doloroso ya que las telas distribuyen el peso del bebé de manera uniforme. Si una mamá o papá portea a su bebé desde el nacimiento, sus músculos se van fortaleciendo a medida que el peso del bebé aumenta; entonces, ese fortalecimiento es progresivo. Incluso, algunos padres sostienen que sus constantes dolores de espalda se fueron reduciendo con el porteo, ya que también mejora la postura.

Esperamos que estos beneficios los convenzan cada día más de experimentar esta forma de criar a nuestros bebés. Apreciar la cercanía permanente con ellos y conectarse a nivel emocional y que, además, mejore la postura o los dolores posturales, hace que el porteo sea una de las maneras más saludables y felices que existen para llevar a nuestros bebés con nosotros.

lunes, 9 de noviembre de 2015

El porteo para familias con más de un hijo

Sabemos que el porteo tiene variadas ventajas en la vida cotidiana y trae beneficios tanto a mamá como a bebé. La mayoría de las familias que hoy llega al mundo del porteo ergonómico, lo hace con su primer bebé, y muchas de ellas comienzan a recopilar información desde el embarazo. Sin embargo, hay gran cantidad de mamás y papás que esperan un segundo hijo/a, y que también pueden beneficiarse enormemente de adoptar la crianza en brazos.

Cuando la familia se amplía, nuestras responsabilidades como pa/madres también se multiplican, pero seguimos siendo un cuerpo individual, con dos brazos y dos piernas. ¿Puede el porteo ergonómico ayudarnos? Sí, y mucho.

Está claro para nosotros que las necesidades del recién nacido precisan atención inmediata y que el contacto cercano y continuo nos permiten brindarles todo esto. Su hermanito/a mayor también tiene necesidades y, aunque éstas en general no requieran una atención tan urgente, lo cierto es que no podemos (no debemos) descuidarlas. Un niño/a pequeño/a todavía necesitará de nuestra mano para cruzar la calle, de nuestra cercanía al ir a la plaza, de nuestra guía haciendo una tarea escolar, o que lo llevemos a la escuela o a la casa de alguien, o que lo acompañemos en alguna actividad deportiva. Además, siempre, siempre necesitará de nuestras expresiones de afecto y contacto, de la recarga emocional que fortalece el vínculo.

Mediante el uso de un portabebé ergonómico, el más pequeño tiene lo que necesita: contacto físico, cercanía y atención constante. Mientras que el mayor lo tendrá también: nuestras dos manos para atenderlo y cuidarlo, nuestra cercanía y cuidados atentos. Podremos pasar tiempo de calidad en familia, sin desesperar tanto por cosas que suceden en simultáneo, realizar nuestras habituales tareas en el hogar sin descuidar a ninguno, sin tener que dejarlos mucho tiempo en un corralito, sillita o coche, salir de casa a hacer una compra sin enloquecer (demasiado)…

En otro nivel, tal vez más general, el porteo nos permite transitar este gran cambio para la familia de una forma más relajada. Nuestro hijo/a mayor experimentará momentos de celos, inevitablemente, pero podemos suavizar esta situación al estar más disponibles y cerca para lo que necesiten. Además, también estaremos ayudando a que el recién nacido se incorpore naturalmente y sin esfuerzos a la vida cotidiana familiar, y a que ambos hermanitos vayan armando su vínculo fraternal, estando bien cerquita, compartiendo a mamá/papá e interactuando entre ellos.

¿Están esperando un segundo o tercer bebé? ¿Ya pensaron en portear? ¡No duden en consultarnos!


domingo, 8 de noviembre de 2015

Semana Internacional de la Crianza en Brazos 2015

La semana que pasó estuvimos muy abocados a la semana internacional de crianza en brazos. El lema de este año fue “Abraza tu Mundo”. Sin dudas sus muros y páginas relacionadas con el porteo se llenaron de hashtags con la sigla SICB y fotos de mamás y papás con sus bebés en algún portabebé.

Abrazar el mundo es para los dos, para el porteador y el porteado. Aferrarnos a ese ser que lo es todo. Abrazar el mundo, tenerlo al alcance de la mano, a un beso de distancia. Abrazar, llevar, aferrar. Portear es algo que quizás hacemos a diario, y siempre recordamos los beneficios, las posturas correctas, las incorrectas, y con cuánta facilidad olvidamos que portear es mucho más que eso. Portear es llevar a todo tu mundo en una tela, es entender que el ser que más amás está tejido a tu cuerpo.

Desde el origen de los tiempos hasta el presente, los niños han nacido de la misma forma y con las mismas necesidades. El contexto es el que los va moldeando, pero naturalmente los niños necesitan la seguridad de los brazos de mamá (o papá) desde el momento en el que nacen hasta poder desplazarse solos y conseguir su propio alimento. ¿Imaginan qué le sucedería a un niño nacido en el medio de la selva si su madre no lo llevara consigo? ¿Imaginan a un niño que debe ser transportado de un lugar a otro en la fría Islandia? Así es, el único lugar completamente seguro en el que puden estar es en los brazos. La naturaleza es inteligente, la naturaleza es perfecta. Lo natural es llevarlos a upa. La humanidad no podría haber seguido su rumbo sin esta práctica ancestral.

Los continentes no podrían haberse poblado de no haber tenido madres con sus mundos a la espalda. La vida cobra otro sentido, el bebé porteado sabe que es el mundo, sabe qué es el mundo.

A pesar de que la semana ya haya pasado, todo el mes de octubre servirá para celebrar y promover el porteo. Ese mar de fotos hermosas y tiernas es la oportunidad para que nos enamoremos más de esta hermosa manera de llevar a nuestros hijos a conocer el mundo. Y, aprovechando la proximidad del día de la madre, llenemos nuestras vidas de niños a upa, los llenemos de felicidad.



Los papás también portean

Digamos la verdad, resulta difícil resistirse a la belleza y emoción de ver un papá que portea a su bebé. Famosos, desconocidos, cercanos o “propios”, estas imágenes de papás envueltos en portabebés con sus pequeños cerquita nos inundan de ternura. Por suerte, cada vez son más los padres porteadores que se ven por la calle o en la plaza.

¿Se trata de una nueva generación de padres? No podemos saberlo a ciencia cierta, pero desde ya que es alentador y positivo verlos en contacto con sus hijos/as.

De lo que sí estamos seguras es que son padres involucrados en la crianza, interesados en formar un vínculo con sus hijos/as y que disfrutan de su cercanía y afecto incondicional. Seguramente también compartirán juegos dentro y fuera de casa, salidas en familia, charlas, cuentos, besos y abrazos.

Los bebés muy pequeños parecieran sólo necesitar de mamá, lo cual es básicamente cierto. Sin embargo, el rol del padre también es importante y debe ser construido de similar manera. Papá debería ser un pilar fundamental para la díada mamá-bebé, pero igualmente puede ser participante activo de la crianza y el porteo puede ser su mejor herramienta para conectarse con ese diminuto ser, mientras mamá pega un ojo un ratito o se da una ducha. Mamá lo va a agradecer enormemente, pero además, y esto es aún más gratificante, lo agradecerá y disfrutará el bebé. Es así que muchos papás que se encuentran algo desorientados en su rol durante la primera etapa del bebé en casa, encuentran en el porteo un aliado y una gran base para comenzar a formar el vínculo con su hijo/a.

Algunas ideas que pueden guiar a los papás que quieren portear:
  •  Es necesario un buen portabebé (puede que sea el mismo que usa mamá o pueden preferir otro) y animarse a intentarlo. Puede que al principio no salga tan fácil, pero con unas veces de práctica pronto saldrá mejor.
  • No es necesario entretener al bebé, la mayoría estarán felices simplemente al estar en brazos y poder curiosear la actividad de quien lo carga.
  • Es ideal para el momento en que papá llega del trabajo: portear al bebé le permitirá reconectarse y recuperar las horas que estuvieron separados, y a la vez poder atender un hermanito mayor o alguna otra actividad.
  • Se puede usar no sólo para salir a pasear o de compras, sino también para algunas actividades dentro del hogar (siempre observando normas de seguridad básicas).
  • El porteo promueve un vínculo de apego seguro, mediante la producción de oxitocina (“la hormona del amor”), tanto en el porteador como en el bebé… Y esto no es exclusivo de las madres.

Al papá que pueda estar leyendo esta nota, quisiéramos alentarlo a que se anime, que no se va a arrepentir cuando sienta el calor de su bebé en su pecho, su respiración cerquita del cuello, cuando pueda llenar de besos a su cachorro en cualquier momento, mientras lo lleva en brazos cómodamente… A todos/as, nos recordamos esta gran frase del pediatra William Sears:



“El tiempo que pasan en los brazos, al pecho, y en su cama es un tiempo muy corto dentro de la vida total de su hijo/a, sin embargo, los recuerdos de amor y disponibilidad duran toda la vida.”

jueves, 29 de octubre de 2015

El porteo ergonómico y sus beneficios (*)

Llevar a los bebés en brazos, algo tan antiguo y tan natural como la propia existencia de la raza humana, es hoy algo que debe celebrarse y es justo que también tenga su semana, para ayudar a fomentar esta actividad e informar a los padres /madres que quieren intentarlo.

 ¿A qué se le dice “porteo”?

Es llevar a nuestros niños en brazos, con o sin ayuda de un portabebés, que puede ser un fular, pañuelo, bandolera, mei tai o mochila ergonómica. Ahí, al alcance de un beso o a la espalda, acompañando la actividad de mamá o papá.
Hoy en día, existen muchas opciones para quienes deciden llevar a sus bebés más cerquita, o no pueden ni quieren gastar una fortuna en un cochecito. Van desde lo más económico a un poco más caro, pero también existe la posibilidad de hacer tu propio portabebés (con un básico conocimiento de costura y si te das maña, claro) o utilizar algún pañuelo o manta que ya tengas.

Beneficios del porteo

Entre los muchos (muchísimos) beneficios que trae, no sólo para el bebé, sino también para quien lo carga, se encuentran los siguientes:
 
  • Para el recién nacido, recrea el estado del bebé en el vientre de su madre, lo cual es sumamente ventajoso para el correcto desarrollo del bebé y para favorecer los adecuados niveles de prolactina (lo cual promueve a la lactancia materna) y endorfinas en la madre (que previenen la depresión posparto).
  • Favorece y fortalece el vínculo entre el bebé y sus padres/madres, y da al padre una manera más activa y cercana de participar en la crianza. También contribuye a mejorar el vínculo con otros familiares o cuidadores.
  • Permite a los padres/madres tener las manos libres para trabajar en un escritorio, en la cocina o el jardín, o salir de compras. Proporciona además facilidad de acceso a lugares en que sería más complicado llevar un cochecito.
  • Le da al bebé la posibilidad de ser parte activa en una caminata, charlas, risas, movimientos y trabajo de sus padres/madres. Los bebés sociabilizan mejor y están correctamente estimulados.
  • Proporciona a los bebés muy pequeños el estímulo de tacto y movimiento necesarios para el correcto desarrollo neurológico.
  • Permite a los padres/madres dar mejores y más rápidas respuestas a las necesidades del bebé, incrementando la sensibilidad a sus señales.
  • Los bebés que son cargados lloran menos, sonríen más, tienen menos cólicos, menos vómitos o reflujo, y duermen mejor, en gran parte debido a la sensación de seguridad y cercanía que les brinda el porteo. De este modo, los padres/madres se sienten más competentes, seguros de sí mismos y cercanos a sus hijos.
  • Favorece el desarrollo psicomotor del bebé, permitiéndole lograr mejor postura y equilibrio con el constante balanceo.
  • Mejora el ritmo cardíaco, la respiración y la autorregulación de la temperatura en los bebés.
  • Proporciona seguridad emocional, tranquilidad e intimidad al bebé, permitiéndole sentir el olor, los latidos del corazón y los movimientos del cuerpo de quien lo carga. Beneficia así la sensación de bienestar corporal y la construcción de la autoestima. cóctel para sentirse bien, para la autoestima, para sentir el placer global de su cuerpo. Tal y como advierte el psiquiatra Spitz el afecto vital (el contacto físico) es imprescindible para de los bebés, es el alimento que garantiza la supervivencia.
  • Contribuye a tonificar los músculos de la espalda, necesarios para cargar al bebé, y corrige la postura en quien lo lleva.
  • Portear bebés baja los niveles de hormonas de estrés y adrenalina que circulan en el torrente sanguíneo, tanto del bebé como de su cuidador.
  • Beneficia enormemente a los bebés prematuros y reduce significativamente la tasa de mortalidad.



(*) Texto extraído de la página Felices Criando. Podés visitar el enlace para ver las fuentes de esta información: http://pauroy.wix.com/felicescriando