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jueves, 17 de diciembre de 2015

Portabebés pseudo-ergonómicos o engañosos


Ante la gran variedad de portabebés que hoy en día existen, ciertas marcas reconocidas de productos para el bebé han querido poner un pie en el mercado de lo ergonómico, mediante una suerte de pobre reinvención de algunos de sus portabebés. Escudadas detrás de menciones al Instituto de Displasia de Cadera (ya veremos por qué esto no es ni real ni suficiente) y/o recomendaciones por parte de profesionales de la salud (muy poco informados, por cierto), estas marcas se han lanzado a buscar captar a aquel consumidor no del todo convencido o informado acerca del porteo correctamente ergonómico, seguro y respetuoso.

En nuestro artículo sobre cómo distinguir un portabebé ergonómico de otro que no lo es (leélo acá), dimos algunas pautas de importancia para aprender la diferencia. Aquí vamos a ampliarlas y colocar ejemplos, para una mejor comprensión. 


Mochilas que parecen ergonómicas, pero no lo son


Veamos sus características:
  •  El puente o asiento suele ser más amplio que la típica “colgona”, pero no tanto como una verdadera ergonómica. Esto hace que, al crecer el niño/a, sus piernas vayan colgando cada vez más, perdiendo la postura adecuada.
  • El panel de la espalda sigue siendo semi-rígido y acolchado, proveen un pobre soporte a la cabeza del bebé, dificultan la basculación de la pelvis, no permitiendo la curvatura natural de la columna y, si el puente es lo suficientemente ancho, fuerzan la apertura de piernas en bebés pequeños.
  • Las telas sintéticas también suelen ser una característica típica, aunque no exclusiva.
  • Algunas de las posturas que proponen no son ergonómicas, como bebé mirando al frente, o bebés muy pequeños en portabebés no adecuado.

“Pero, dicen que están avaladas por el Instituto de Displasia de Cadera. ¿Esto no es suficiente para que sea buena?” No, no lo es. El organismo mencionado se refiere exclusivamente a la posición saludable para las caderas (muslos con suficiente apoyo, aunque no en posición de M como sería lo más ideal), dejando de lado la curvatura natural de la columna de los bebés mientras se va desarrollando su musculatura de sostén. Para que un portabebés sea verdaderamente ergonómico debe respetar TODA la fisiología y fisionomía en desarrollo de un bebé, y no sólo una parte.

En este interesante artículo de la experta Nohemí Hervada se exponen más datos sobre una controversial mochila de marca internacional: http://mimosytetablog.com/4-falsos-mitos-mochilas/.


Bandoleras que parecen ergonómicas, pero tampoco lo son 


También hay ciertos trucos para saber si la bandolera o sling, que vimos tan linda en el mercado online, es o no ergonómica.

Características usuales: 
  • Las anillas son plásticas, de madera o de metales no seguros para porteo.
  • El ajuste no es el correcto. Al tirar de la tela por las anillas, se ajusta mínimamente toda la bandolera a la vez y no parte por parte, con lo cual no permite un ajuste punto por punto. El bebé quedará bien sostenido en algún sector, pero suelto en otro.
  • Además, el ajuste también se ve dificultado por zonas acolchadas, en bordes u otras partes. Algunas tienen costuras, bolsillos, apliques o cierres en zonas intermedias de la misma, y esto también perjudica el buen ajuste de la tela, aun si no lleva acolchados.

Portabebés retirados del mercado en EEUU y  Canadá. 

Posiciones que presentan riesgo de asfixia en bebés. 

  • La mayor incomodidad pasa a sufrirla quien portea cuando el bebé ya se sienta. El pobre ajuste de la bandolera hace que el peso del niño/a no se integre al del porteador, haciendo que pierda su centro de gravedad e impidiendo que el portabebé sea verdaderamente “manos libres”.

No se dejen engañar. Estas grandes marcas tienen a su disposición toneladas de información fehaciente sobre porteo ergonómico, fisiología y desarrollo, y seguramente han sido contactadas más de una vez por asesoras o aficionados al porteo que buscaban hacerles llegar información. Pero su interés no está puesto en el respeto y cuidado del cuerpo de los bebés, sino en cubrir un pequeño bache en el mercado del porteo, seguramente ante una pérdida de ventas; en lograr sacarle el mayor margen posible en relación al costo de sus portabebés. Sus verdaderas intenciones se ponen en evidencia en el hecho de que algunas marcas, a pesar de haber lanzado portabebés avalados y recomendados como ergonómicos, no dejan de vender ni de promocionar sus otros productos no avalados, no recomendados y completamente no ergonómicos.

Para finalizar este tema, le dejamos enlace a un excelente y completísimo artículo sobre porteo ergonómico: http://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2014-12/el-porteo-ergonomico/

¡Feliz y buen porteo!

martes, 3 de noviembre de 2015

Mei tais y mochilas ergonómicas: ¿Por qué esperar a que se sienten solos?

Una de las consultas más frecuentes en el pequeño mundo del porteo ergonómico es: ¿Cuándo podré cargar a mi bebé en mochila ergonómica o mei tai? Para responder esa pregunta, y a riesgo de sonar reiterativas, repasaremos algunos puntos clave en el desarrollo físico del bebé.

Hacia los 6 meses de edad, muchos bebés comienzan a presentar un mayor control del tronco, aunque puede que aún no se sienten por un tiempo más. El desarrollo de la musculatura dorsal y la aparición de las distintas curvas fisiológicas de la columna vertebral van permitiendo gradualmente el sostén del tronco.

Este proceso gradual tiene su completa finalización cuando el bebé ya puede sentarse por sus propios medios, y pasar de esa postura a otras, solo y sin dificultad. Idealmente, es en este momento en que podremos utilizar portabebés de panel, como mochila ergonómica o mei tai. Sin embargo, si el bebé ya se mantiene sentado sin ayuda de almohadas ni soportes de ningún tipo, podríamos comenzar su uso de a ratos, sin temor a provocarle daño. De todas formas, nuestra sugerencia es extender la paciencia y esperar un poquito más, para no quemar etapas y respetar por completo los tiempos del bebé. Hay casi un portabebé para cada etapa. Si ya hemos esperado hasta aquí, hacerlo unos días o semanas más no será tan grave…

Para más información con respecto a la postura ergonómica y la biomecánica del porteo, click aquí y aquí.
 
Evolución de la columna en bebés. Fuente: fisiocatessen.blogspot.com


Pero, ¿qué tan diferentes son estos portabebés de los fulares o bandoleras? Los llamamos portabebés de panel pues de eso básicamente se tratan. Tanto la mochila ergonómica como el mei tai son un panel rectangular de tela, con tiras para anudar o abrochar, mediante las cuales se sujetan al cuerpo del porteador. En ellos, el bebé va sentado (por lo cual, soporta el peso de su tronco en la columna y caderas), con las piernas en posición de ranita (o M) y con la espalda ligeramente redondeada (la curvatura que permiten no es tan pronunciada como otros portabebés). El panel funciona simplemente como un sostén y no provee ajuste (hay excepciones, pero no son éstas artesanales), están realizados en telas más rígidas que un fular, y sólo se puede ajustar los tirantes de la mochila o reforzar alguna posición mediante las tiras del mei tai. Recordemos que para aquellos bebés que aún no sostienen el tronco, el ajuste necesario es el de punto por punto que puede brindar una bandolera de anillas o un fular.

Por otro lado, también hay que tener en cuenta que la mayoría de los paneles son lo suficientemente amplios para contener el cuerpo de un bebé de aproximadamente 8 meses, con lo cual, un bebé menor a 5 meses es probable que quede completamente hundido o perdido en un portabebé de este estilo. Por supuesto que todo dependerá de cada caso en particular y cada talla de bebé. Es por eso que no nos gusta generalizar en edades y preferimos decir que habrá que evaluar cada caso antes de recomendar o no el uso de mei tai o mochila ergonómica.

Bebé con desarrollo adecuado para utilizar un mei tai o mochila
ergonómica. Fuente: fisiocatessen.blogspot.com

Sabemos que existen aquellas mochilas ergonómicas que traen “reductores” para poder utilizar con recién nacidos. Nosotras no recomendamos el uso de estos reductores para nada, ya que no es lo más conveniente, por diversos motivos: 
  • La espalda no está correctamente sostenida de manera envolvente por el portabebé.
  • Los laterales de la mochila o mei tai son abiertos y no hay nada que proporcione ajuste punto por punto para la columna (una excepción a esto son los mei tai evolutivos, pero los mejores para esto deben estar confeccionados en tela especial de fular).
  • Los reductores permiten que los pies y piernas del bebé vayan por dentro del panel. Por un lado, es difícil controlar que la postura en que quedan sus piernas sea la adecuada y, por otro, es posible que el peso recaiga, en su mayor parte, en las piernas y pies del bebé, perjudicando así su desarrollo postural.
  • Muchos bebés, al sentir la tela del panel tocar sus pies, hacen un movimiento reflejo de ponerse de pie y finalmente cargarlos así resulta sumamente incómodo para ellos y para quien portea.
  • Cuando el reductor les queda pequeño, lo que suele suceder es que la mochila o mei tai aún son demasiado amplios para el bebé, y si se usan ya sin reductor, se le estaría forzando la apertura de piernas y adelantando el momento adecuado para soportar el peso con su tronco.

Por todos estos motivos, nuestra sugerencia a los padres/madres ante la duda de cuándo utilizar mochila ergonómica o mei tai es observar, esperar y respetar el ritmo de desarrollo de su bebé. Observaremos que comienza a jugar con sus pies cuando está acostado boca arriba, que ya puede rodar en el piso y cambiar de posiciones, que sostiene su cabeza perfectamente, que comienza a hacer fuerza para mantenerse sentado, y, finalmente, que ya logra sentarse por sí mismo. Esperar estas señales, y respetar su camino hacia ellas, es lo que nos dará la mayor seguridad a la hora de probar un nuevo portabebé.

¿Cómo distinguir un portabebé ergonómico de otro que no lo es?

Muchas familias, en especial aquellas primerizas, llegan a un local de venta de ropa y accesorios de todo tipo para bebés, buscando adquirir un portabebé. Seguramente, pensando en que mamá pueda moverse sola sin tanto lío de cochecito y bolsos, o para alternar su uso con el cochecito. O tal vez, estando embarazadas, muchas mamás reciben algún portabebé nuevo o usado a modo de regalo o en préstamo. Un gran porcentaje de estos portabebés son de marcas muy conocidas que se dedican a fabricar y vender productos relacionados con los cuidados y alimentación de los bebés. Confiamos en la responsabilidad y buena fe de los puntos de venta, confiamos en la trayectoria y renombre de una marca, pero muchas veces no deberíamos hacerlo.

La realidad es que la gran mayoría de los portabebés comercializados en este tipo de lugares, no permiten respetar el desarrollo fisiológico natural de nuestros bebés. Los portabebés más adecuados son los que sí lo permiten, los llamados ergonómicos. La lamentable falta de información y el afán de negocio hacen que los portabebés no ergonómicos sean enormemente más comunes y fáciles de adquirir que aquellos ergonómicos. Incluso las palabras utilizadas en las descripciones de venta son confusas (hasta se usa la palabra “ergonómico” cuando no lo es) y obstaculizan la decisión informada.

¿Qué debemos saber para comprar un portabebé ergonómico?

Aquí les resumimos las características esenciales a tener en cuenta cuando vamos a obtener un portabebé. Lo principal es que efectivamente respete y acompañe el desarrollo fisiológico natural del bebé, sin impedir ni forzar posturas, sino facilitando el correcto crecimiento. No basta con que “aguante” hasta 20 kilos si no los va a cargar cuidando el cuerpo del bebé y su porteador.

El portabebé ergonómico:
  • Debe permitir la posición de ranita o de M, proveyendo un buen soporte para lograrlo. Las piernas no deben colgar rectas hacia abajo ni el apoyo estar solamente en su zona genital. Los puentes de las mochilas comunes son muy angostos (10-15cm), por lo que no proveen apoyo para las piernas.
  • Relacionado con el punto anterior, tampoco debe forzar la apertura natural de las piernas (cuanto más pequeño el bebé, menor apertura) y la tela del asiento debe ir de corva a corva (detrás de las rodillas).


  • Debe respetar la curvatura natural de la columna del bebé, según en qué etapa de su desarrollo se encuentre. La columna de los bebés menores de un año no debería estar recta en el portabebé, ni reposar en un respaldo rígido.
  • Debe proveer soporte para la cabeza, para los bebés que aún no la sostienen por ellos mismos.
  • Debe funcionar de manera envolvente para bebé y porteador, de modo que ambos queden bien pegados y sin espacio entre ellos. Esto además de proporcionar más seguridad al bebé, también alivia el peso para el porteador sin quitarle balance.
  • Por el mismo motivo, debe permitir llevar al bebé a la altura de un beso, inclinando la cabeza sin tener que bajar demasiado.


Lo importante, como con todo, es la información. Esperamos que les haya sido de utilidad para tener un porteo cómodo, seguro, ergonómico y feliz.

Biomecánica del porteo: Parte 1 - Posición del bebé (*)

Escrito por el Dr. Andrew Dodge, DC

De qué manera llevar a tu bebé puede ser desconcertante algunas veces, y hasta puede ser un tema de controversia. Existen tantos portabebés en el mercado como posiciones diferentes para portear un bebé. Este artículo se basa en la biomecánica y en el desarrollo de la columna y cadera de tu bebé y en cuáles serán los portabebés y las posiciones que se adapten mejor a este proceso. También voy a hablar de los efectos psicológicos y neurológicos que ciertas posiciones tienen sobre el desarrollo del bebé.

Mientras está dentro de la panza, el bebé se encuentra completamente flexionado en posición fetal; sus rodillas y cadera están flexionadas y su columna, forma una C perfecta. Después de varios meses desde el nacimiento, las articulaciones del bebé se relajan y los músculos posturales extensores comienzan a adquirir fuerza. A medida que el bebé crece y adquiere más fuerza para sostener la cabeza, se desarrolla la curva cervical en la columna (en el cuello). También, a medida que comienzan a gatear, los bebés desarrollan la curva lumbar (en la espalda baja). Estas curvas le dan la estructura óptima para el movimiento, para realizar actividades que requieran soportar peso, y para el desarrollo neurológico apropiado.

Cuando pensamos en qué posición portear a nuestro bebé, es importante tener en cuenta este desarrollo. Colocar al bebé en posiciones que dificulten su estabilidad demasiado temprano o que arqueen demasiado la columna, o no la arqueen en lo absoluto resulta determinante para su desarrollo. Presión excesiva o anormal en algunas áreas de la columna vertebral puede provocar cambios tanto estructurales como neurológicos.

Según diversos estudios, el exceso en la curvatura lumbar o la hiperextensión pueden modificar la biomecánica de los huesos y articulaciones en la espalda baja, generando inestabilidad (por ejemplo, espondilolistesis). En los niños, la inestabilidad en la  zona lumbar puede afectar el control nervioso y muscular en el intestino, vejiga y los músculos del suelo pélvico. Todo esto podría tener efectos en la habilidad del niño para reconocer y controlar esfínteres. Además, si hay un aumento en la curvatura en alguna sección de la médula, habrá un cambio en la curvatura o estructura ósea en otra parte para compensar y lograr el balance. Esto podría contribuir al desarrollo de la escoliosis.

Si hay modificaciones en las curvaturas de la columna, habrá alteraciones de movimiento, presión y tensión en las uniones vertebrales, en los músculos y en los ligamentos. Estos cambios afectan la transmisión neurológica desde estas áreas hacia el cerebro, lo que altera, a su vez, el crecimiento, desarrollo y tamaño del cerebro, y perjudican, de manera predominante, las vías secundarias de programación motora. Esto significa que las áreas cerebrales que controlan el aprendizaje y la ejecución de movimientos serán anormales y, por lo tanto, los movimientos en sí mostrarán estas anormalidades.

Además del desarrollo estructural y neurológico de la columna, también se debe tener en cuenta el desarrollo de la cadera del bebé. Al nacer, las uniones de la cadera aún no están completamente desarrolladas. Son articulaciones planas con escasa estabilidad. A medida que el bebé crece, la articulación se vuelve más cóncava y más estable. Con la posición correcta de cadera y pierna, la cabeza del fémur hará presión en el ángulo correcto de la articulación de la cadera para hacerla más profunda y así formar  el acetábulo. Este es el procedimiento por el cual la articulación de la cadera pasa de ser plana a una articulación profunda y muy estable que permite al bebé ponerse de pie, caminar y correr. Si esta articulación no se forma de manera correcta y permanece plana, la cabeza del fémur tiene más posibilidades de deslizarse por fuera de la articulación; a esta condición se la conoce como displasia de cadera. Durante este tiempo de desarrollo, hay posiciones que son mejores que otras ya que favorecen el crecimiento correcto de la cadera. También hay posiciones que aumentan el riesgo de displasia.

 


Teniendo todo esto en cuenta, hablemos de posiciones de porteo. Lo más importante es tomar las precauciones necesarias para que sea seguro, como por ejemplo,vigilar siempre que la salida de aire no esté bloqueada  y controlar a los niños siempre de cerca, sin importar la posición en las que los porteemos. También, con bebés recién nacidos, que aún son completamente flexibles, lo ideal es mantenerlos en portabebés que sean maleables y seguros. Por lo general, esto se logra con una bandolera de anillas o con un fular en posición pancita con pancita. (Aquellos fulares que son elásticos pueden no brindar un buen soporte en la cabeza y en el cuello, algo que el bebé logra por sí mismo entre los tres y cuatro meses de edad). 

Para darle un buen soporte a la cadera se pueden emplear dos posiciones diferentes. La primera es la posición de ranita con el peso sobre su colita. Esta posición mantiene las rodillas y la cadera flexionadas sin separarlas demasiado. El punto a tener en cuenta con respecto a esta posición es que el peso no recaiga en los pies. La segunda posición para portear al bebé es mantener la apertura de piernas del bebé a la misma altura que la pelvis con los tobillos en línea con las rodillas y pies por fuera. Esta opción ha sido una recomendación confusa del instituto de porteo “Babywearing Institute”, ya que muchas veces se malinterpreta. Sin embargo, esta recomendación sobre las piernas y pies extendidas por fuera es diferente a la posición en la que se llevará a un niño mayor (explicación más abajo). En vez de extender las piernas del bebé y envolverlas alrededor del cuerpo del porteador, las piernas del bebé están completamente flexionadas y abiertas al mismo ancho que la pelvis. Con el fular meciendo al bebé desde detrás de sus rodillas, por encima de la colita y espalda, los pies permanecen por fuera. Se pueden ver más ilustraciones de este tipo de posición en la página web del instituto “Babywearing Institute” y en jeportemonbebe.com.

 A medida que el bebé crece, desarrolla más estabilidad y puede, entonces, expandir mejor las articulaciones de su cadera de manera natural. Esto les permite aferrarse al porteador rodeándolo con sus piernas. En esta etapa, la posición óptima para el desarrollo de la columna y la cadera es cuando el bebé se sienta en el portabebés con las rodillas flexionadas en cuclillas. Esta posición se logra fácilmente al frente (pancita con pancita), y a la espalda. Con tantas posibilidades de nudos, posiciones y portabebés, la decisión final se trata de una preferencia personal.

Existen algunas posiciones que se tornaron más controversiales entre los porteadores. La primera de estas posiciones es al frente con un asiento demasiado angosto para el bebé. Estos portabebés no se recomiendan por varias razones. La primera es que estos portabebés hacen que la articulación de la cadera quede hacia abajo, lo que provoca que las rodillas estén en una línea por debajo de la cadera. Esta posición evita que la articulación de la cadera quede en el ángulo apropiado para el desarrollo óptimo de la articulación. Este tipo de portabebés podría predisponer al niño a desarrollar displasia de cadera, lo que no significa que todos los niños porteados en ellos desarrollarán esta condición, pero sí podrían contribuir en el proceso.  Además, en estos portabebés no ergonómicos, todo el peso del bebé se descarga en los huesos del pubis.

Es como si te sentaras en una bicicleta con tus piernas colgando por los costados en una bajada llena de pozos. Quizás no sea igual de incómodo para el bebé ya que el pañal amortigua un poco y tienen menos sensibilidad que un adulto en esa región de su cuerpo, aunque, después de un tiempo, de seguro se volverá muy incómodo y alterará la estabilidad, alineación, formación y desarrollo de los huesos púbicos y de la cadera. Por último, con todo el peso del bebé que recae sobre su hueso púbico y sus piernas colgando a los lados, la parte baja de la columna vertebral estará forzada a mantener una hiperextensión. Como ya lo hemos explicado, esto no es para nada bueno.

La segunda posición controversial es con el bebé de cara al mundo, mirando hacia el frente. No se recomienda esta posición por varias razones también. Una de ellas es que tiene implicaciones biomecánicas. Es extremadamente difícil e incómodo para el porteador lograr la flexión de las piernas en cuclillas cuando el bebé se encuentra mirando hacia el frente, lo que genera que la mayoría de los bebés porteados en esta posición vayan con las piernas colgando a los costados, o hacia adelante, y esto provoca una hiperextensión en la parte baja de la columna. Si el porteador logra la flexión correcta de las piernas, con las rodillas por encima de la línea de la colita, podría resultar en una buena posición de la espalda baja. Sin embargo, como la espalda del bebé está apoyada sobre el torso de quien lo lleva, la curva en forma de C en la parte media de su espalda quedará aplanada, lo que ocasionará una presión extra en sus costillas, y modificará la estabilidad y la curvatura en el cuello del bebé. En realidad, esta podría llegar a ser la mejor posición si es que decides portear a tu bebé mirando hacia el frente, aunque en realidad, no existe una buena posición cuando se lleva al bebé de cara al mundo. (Un nudo alto a la espalda, o a la cadera puede lograr una excelente posición para que tu bebé vaya observando todo, si es que es lo que buscan-¡al igual que mi pequeño!). A pesar de que este sea el argumento más fuerte para no llevar al bebé de frente, existen otros puntos a tener en cuenta. A nivel neuronal, es demasiada estimulación del entorno para el bebé, estimulación de la que no puede “escapar” o esconderse si es que está de frente. Esto podría afectar de manera negativa en el desarrollo emocional y neuronal del niño. Cuando se portea al bebé en la espalda o en la cadera, es más sencillo notar las señales que intenta enviar, y también se puede notar que el bebé vuelve su cabecita hacia su porteador cuando la estimulación es demasiada. Además de los beneficios biomecánicos y neurológicos de llevar al bebé pancita con pancita, existe también una enorme cantidad de razones psicológicas para hacerlo, en especial con los recién nacidos. En esta posición, el bebé precisa menos oxígeno y puede conservar mejor su energía, puede digerir mejor, y puede regular mucho mejor la temperatura de su cuerpo.

En resumen, existe una gran cantidad de opciones para decidir cómo y por qué portear a tu bebé. Cada uno debe hacer lo que considera mejor para su bebé y para sí mismo. Siempre les digo a mis pacientes: “las decisiones que uno toma son de uno. Sólo quiero que estén informados y sepan el porqué de las decisiones que toman. Sin importar qué decisión tomes, lo importante es estar informado”.

Elige bien el portabebés, portea bien a tu bebé.

¡Feliz porteo!



* Texto traducido por KUYU y reproducido en esta página con la autorización de sus autores. Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización expresa de los autores.

viernes, 30 de octubre de 2015

La importancia de la postura ergonómica (*)

Uso de portabebés: posición NO recomendada vs. posición recomendada
en "M" o "ranita". Fuente: http://www.sheffieldslingsurgery.co.uk/
La postura ergonómica es la que permite la posición fisiológicamente óptima para el cuerpo del bebé. La posición “de ranita” o de “M” es aquella que garantiza que la columna y la cadera del bebé se desarrollen de manera correcta. Al nacer, los huesos de los bebés están formados por cartílago y van osificándose con el correr de los meses.
  
Respetando esto, por un lado se logra que la cabeza del fémur quede correctamente posicionada dentro del acetábulo de la cadera, evitando así también problemas como la displasia.

 Por otro lado, en esta posición, las rodillas del bebé deben estar ligeramente más elevadas que la colita, tal cual es la postura que natural y libremente adoptan los recién nacidos al ser colocados sobre el pecho de un adulto o incluso boca arriba.

De este modo, también la columna adopta su curvatura natural al nacer: en forma de “C”, la cual irá variando con el correr de los meses (ver imagen más abajo, sobre el desarrollo de la columna vertebral). Esto además le proporciona una especie de soporte a su cuello, ya que la cabeza no se irá tanto hacia atrás al estar la espaldita redondeada.

Desarrollo de la columna vertebral: cifosis total (recién nacido) - lordosis cervical (alrededor de
3-4 meses) - cifosis torácica (alrededor de 8-9 meses) - lordosis lumbar (alrededor de 1 año)
A la izquierda: posición NO recomendada, en portabebé no ergonómico.
A la derecha: la posición más adecuada y respetuosa para la columna y las caderas del bebé.

No quisiéramos dejar de destacar que lo más recomendado es que el bebé vaya mirando siempre al cuerpo de quien lo lleva, sea que lo carguen al frente o a la espalda. Llevar al bebé al frente y mirando hacia adelante está contraindicado, pues, por un lado, fuerza a la columna a curvarse de modo contrario al natural en menores de un año y medio, y por otro, lo sobre-expone a los estímulos sin darle oportunidad de girarse y buscar refugio en su cuidador. Por último, es muy incómodo para el porteador también, ya que modifica la postura natural del cuerpo al llevar peso.

En cuanto a los portabebés comerciales, comúnmente llamadas "mochilas", existen aquellas que sí permiten la adecuada posición y se trata de las mochilas ergonómicas. Hay otras que son semi-ergonómicas (sólo servirían para bebés más pequeños y durante muy poco tiempo, por lo cual no rinden el precio que valen) y otras, a las que usualmente nos referimos como “colgonas” (la gran mayoría de las que se comercializan, las más económicas), que es preferible no utilizar, ya que no favorecen el correcto desarrollo del cuerpo del bebé.

Para saber si la mochila que te interesa es ergonómica o no, chequeá siempre que permita una óptima postura. Tené en cuenta que las mochilas ergonómicas se recomiendan a partir de que el bebé ya tiene un buen control del torso, ya que la columna no suele ir tan redondeada en este tipo de portabebés.

¡No dudes en consultarnos!



(*) Texto extraído de la página Felices Criando. Podés visitar el enlace para ver las fuentes de esta información: http://pauroy.wix.com/felicescriando