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jueves, 17 de diciembre de 2015

Portabebés pseudo-ergonómicos o engañosos


Ante la gran variedad de portabebés que hoy en día existen, ciertas marcas reconocidas de productos para el bebé han querido poner un pie en el mercado de lo ergonómico, mediante una suerte de pobre reinvención de algunos de sus portabebés. Escudadas detrás de menciones al Instituto de Displasia de Cadera (ya veremos por qué esto no es ni real ni suficiente) y/o recomendaciones por parte de profesionales de la salud (muy poco informados, por cierto), estas marcas se han lanzado a buscar captar a aquel consumidor no del todo convencido o informado acerca del porteo correctamente ergonómico, seguro y respetuoso.

En nuestro artículo sobre cómo distinguir un portabebé ergonómico de otro que no lo es (leélo acá), dimos algunas pautas de importancia para aprender la diferencia. Aquí vamos a ampliarlas y colocar ejemplos, para una mejor comprensión. 


Mochilas que parecen ergonómicas, pero no lo son


Veamos sus características:
  •  El puente o asiento suele ser más amplio que la típica “colgona”, pero no tanto como una verdadera ergonómica. Esto hace que, al crecer el niño/a, sus piernas vayan colgando cada vez más, perdiendo la postura adecuada.
  • El panel de la espalda sigue siendo semi-rígido y acolchado, proveen un pobre soporte a la cabeza del bebé, dificultan la basculación de la pelvis, no permitiendo la curvatura natural de la columna y, si el puente es lo suficientemente ancho, fuerzan la apertura de piernas en bebés pequeños.
  • Las telas sintéticas también suelen ser una característica típica, aunque no exclusiva.
  • Algunas de las posturas que proponen no son ergonómicas, como bebé mirando al frente, o bebés muy pequeños en portabebés no adecuado.

“Pero, dicen que están avaladas por el Instituto de Displasia de Cadera. ¿Esto no es suficiente para que sea buena?” No, no lo es. El organismo mencionado se refiere exclusivamente a la posición saludable para las caderas (muslos con suficiente apoyo, aunque no en posición de M como sería lo más ideal), dejando de lado la curvatura natural de la columna de los bebés mientras se va desarrollando su musculatura de sostén. Para que un portabebés sea verdaderamente ergonómico debe respetar TODA la fisiología y fisionomía en desarrollo de un bebé, y no sólo una parte.

En este interesante artículo de la experta Nohemí Hervada se exponen más datos sobre una controversial mochila de marca internacional: http://mimosytetablog.com/4-falsos-mitos-mochilas/.


Bandoleras que parecen ergonómicas, pero tampoco lo son 


También hay ciertos trucos para saber si la bandolera o sling, que vimos tan linda en el mercado online, es o no ergonómica.

Características usuales: 
  • Las anillas son plásticas, de madera o de metales no seguros para porteo.
  • El ajuste no es el correcto. Al tirar de la tela por las anillas, se ajusta mínimamente toda la bandolera a la vez y no parte por parte, con lo cual no permite un ajuste punto por punto. El bebé quedará bien sostenido en algún sector, pero suelto en otro.
  • Además, el ajuste también se ve dificultado por zonas acolchadas, en bordes u otras partes. Algunas tienen costuras, bolsillos, apliques o cierres en zonas intermedias de la misma, y esto también perjudica el buen ajuste de la tela, aun si no lleva acolchados.

Portabebés retirados del mercado en EEUU y  Canadá. 

Posiciones que presentan riesgo de asfixia en bebés. 

  • La mayor incomodidad pasa a sufrirla quien portea cuando el bebé ya se sienta. El pobre ajuste de la bandolera hace que el peso del niño/a no se integre al del porteador, haciendo que pierda su centro de gravedad e impidiendo que el portabebé sea verdaderamente “manos libres”.

No se dejen engañar. Estas grandes marcas tienen a su disposición toneladas de información fehaciente sobre porteo ergonómico, fisiología y desarrollo, y seguramente han sido contactadas más de una vez por asesoras o aficionados al porteo que buscaban hacerles llegar información. Pero su interés no está puesto en el respeto y cuidado del cuerpo de los bebés, sino en cubrir un pequeño bache en el mercado del porteo, seguramente ante una pérdida de ventas; en lograr sacarle el mayor margen posible en relación al costo de sus portabebés. Sus verdaderas intenciones se ponen en evidencia en el hecho de que algunas marcas, a pesar de haber lanzado portabebés avalados y recomendados como ergonómicos, no dejan de vender ni de promocionar sus otros productos no avalados, no recomendados y completamente no ergonómicos.

Para finalizar este tema, le dejamos enlace a un excelente y completísimo artículo sobre porteo ergonómico: http://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2014-12/el-porteo-ergonomico/

¡Feliz y buen porteo!

domingo, 8 de noviembre de 2015

Fular, sin miedos

En las consultas, muchas veces surge la duda de si el uso del fular es riesgoso, si es posible manejar de manera sencilla tanta cantidad de tela, si el bebé se va a caer al piso cuando lo estemos colocando en el fular, entre otras cosas. Esos temores alejan a los padres inexpertos y, a menudo mal asesorados, y terminan cayendo en el uso de la mochila/bandolera comercial (¡las odiamos!), en un coche o, en el mejor de los casos, a unos brazos cansados de tanto llevar al bebé a upa. En este artículo les pasaremos unos tips para que, después de leerlo y animarse, griten a los cuatro vientos: ¡FULAR, NO TE TENEMOS MIEDO!

Mejor lo llevo en el coche, así puede respirar mejor.

Cada vez que hablamos de las normas básicas para un porteo seguro, les decimos que no hay nada más seguro en el mundo que tener a tu bebé cerquita y que él/ella te tenga cerca.

Nunca está de más repetir estas normas, para no olvidarlas:
  • La posición vertical como ranita (o M) es la correcta para respetar la fisonomía del bebé.
  • La distancia entre el bebé y el porteador debe ser a un beso.
  • Las vías respiratorias siempre deben estar libres.
  • La carita del bebé siempre debe estar despejada.
  
Voy a envolver a mi bebé en gomaespuma por si se cae, ya vengo.

La única preparación previa que hay que tener al momento de colocar a un bebé en un fular es haber satisfecho sus necesidades con anterioridad, porque les aseguramos que, con los recaudos mínimos necesarios, los bebés no se caen. Cuando hablamos de recaudos, no nos referimos necesariamente a envolverlos en gomaespuma, sino a una serie de precauciones que se deben tener en cuenta hasta adquirir la confianza necesaria:
  • practicar primero con un muñeco o un peluche,
  • probar los nudos cerca de una superficie blanda (una cama, una colchoneta o colchón),
  • tener a alguien cerca para que te asista,
  • comenzar con un nudo que sea simple y mirar el video con las indicaciones cuantas veces sean necesarias.

Con tanta tela puedo disfrazarme de momia.

La cantidad de tela siempre es uno de los puntos principales cuando hablamos de un fular. Sí, es cierto, es mucha tela (unos 5 metros aproximadamente), pero es una tela muy maleable. Lo importante es saber que, a medida que se va haciendo el nudo, la tela que sobra se puede sostener entre las piernas, las puntas se pueden meter en los bolsillos, apoyar en una silla, etc. La tela nos molesta hasta que aprendemos a domarla, la clave es la práctica.

El preanudado me aburre, mejor me voy a jugar a la escondida.

Para aquellos valientes que ya se animaron al fular elástico, el preanudado puede resultar aburrido después de un tiempo y, con un bebé grandecito, ya es difícil conseguir la posición correcta. A ellos les decimos: ¡les tenemos buenas noticias! Existen tantos nudos como bebés bonitos y cachetones. Se puede comenzar con nudos sencillos, como una cruz envolvente (click aquí para ver un video https://www.youtube.com/watch?v=8gqMNu9x2mE), o un canguro adelante (https://www.youtube.com/watch?v=XJxSvwcFbZg) y, de a poco, ir aumentando la dificultad. El fular es el portabebé más versátil que existe; el bebé puede ir al frente, a la cadera o a la espalda (sólo con rígido), y, según la habilidad del porteador (que se adquiere con práctica, paciencia y tiempo), se puede hacer una gran variedad de nudos en cada una de estas posiciones. ¡Sólo hay que animarse!


Esperamos que logren sacar esos miedos que evitan ser partícipes y originadores de una de las experiencias más hermosas y gratificantes (y cómodas, hay que decirlo) que puede vivir una persona y, sobre todo, una personita.

martes, 3 de noviembre de 2015

Mei tais y mochilas ergonómicas: ¿Por qué esperar a que se sienten solos?

Una de las consultas más frecuentes en el pequeño mundo del porteo ergonómico es: ¿Cuándo podré cargar a mi bebé en mochila ergonómica o mei tai? Para responder esa pregunta, y a riesgo de sonar reiterativas, repasaremos algunos puntos clave en el desarrollo físico del bebé.

Hacia los 6 meses de edad, muchos bebés comienzan a presentar un mayor control del tronco, aunque puede que aún no se sienten por un tiempo más. El desarrollo de la musculatura dorsal y la aparición de las distintas curvas fisiológicas de la columna vertebral van permitiendo gradualmente el sostén del tronco.

Este proceso gradual tiene su completa finalización cuando el bebé ya puede sentarse por sus propios medios, y pasar de esa postura a otras, solo y sin dificultad. Idealmente, es en este momento en que podremos utilizar portabebés de panel, como mochila ergonómica o mei tai. Sin embargo, si el bebé ya se mantiene sentado sin ayuda de almohadas ni soportes de ningún tipo, podríamos comenzar su uso de a ratos, sin temor a provocarle daño. De todas formas, nuestra sugerencia es extender la paciencia y esperar un poquito más, para no quemar etapas y respetar por completo los tiempos del bebé. Hay casi un portabebé para cada etapa. Si ya hemos esperado hasta aquí, hacerlo unos días o semanas más no será tan grave…

Para más información con respecto a la postura ergonómica y la biomecánica del porteo, click aquí y aquí.
 
Evolución de la columna en bebés. Fuente: fisiocatessen.blogspot.com


Pero, ¿qué tan diferentes son estos portabebés de los fulares o bandoleras? Los llamamos portabebés de panel pues de eso básicamente se tratan. Tanto la mochila ergonómica como el mei tai son un panel rectangular de tela, con tiras para anudar o abrochar, mediante las cuales se sujetan al cuerpo del porteador. En ellos, el bebé va sentado (por lo cual, soporta el peso de su tronco en la columna y caderas), con las piernas en posición de ranita (o M) y con la espalda ligeramente redondeada (la curvatura que permiten no es tan pronunciada como otros portabebés). El panel funciona simplemente como un sostén y no provee ajuste (hay excepciones, pero no son éstas artesanales), están realizados en telas más rígidas que un fular, y sólo se puede ajustar los tirantes de la mochila o reforzar alguna posición mediante las tiras del mei tai. Recordemos que para aquellos bebés que aún no sostienen el tronco, el ajuste necesario es el de punto por punto que puede brindar una bandolera de anillas o un fular.

Por otro lado, también hay que tener en cuenta que la mayoría de los paneles son lo suficientemente amplios para contener el cuerpo de un bebé de aproximadamente 8 meses, con lo cual, un bebé menor a 5 meses es probable que quede completamente hundido o perdido en un portabebé de este estilo. Por supuesto que todo dependerá de cada caso en particular y cada talla de bebé. Es por eso que no nos gusta generalizar en edades y preferimos decir que habrá que evaluar cada caso antes de recomendar o no el uso de mei tai o mochila ergonómica.

Bebé con desarrollo adecuado para utilizar un mei tai o mochila
ergonómica. Fuente: fisiocatessen.blogspot.com

Sabemos que existen aquellas mochilas ergonómicas que traen “reductores” para poder utilizar con recién nacidos. Nosotras no recomendamos el uso de estos reductores para nada, ya que no es lo más conveniente, por diversos motivos: 
  • La espalda no está correctamente sostenida de manera envolvente por el portabebé.
  • Los laterales de la mochila o mei tai son abiertos y no hay nada que proporcione ajuste punto por punto para la columna (una excepción a esto son los mei tai evolutivos, pero los mejores para esto deben estar confeccionados en tela especial de fular).
  • Los reductores permiten que los pies y piernas del bebé vayan por dentro del panel. Por un lado, es difícil controlar que la postura en que quedan sus piernas sea la adecuada y, por otro, es posible que el peso recaiga, en su mayor parte, en las piernas y pies del bebé, perjudicando así su desarrollo postural.
  • Muchos bebés, al sentir la tela del panel tocar sus pies, hacen un movimiento reflejo de ponerse de pie y finalmente cargarlos así resulta sumamente incómodo para ellos y para quien portea.
  • Cuando el reductor les queda pequeño, lo que suele suceder es que la mochila o mei tai aún son demasiado amplios para el bebé, y si se usan ya sin reductor, se le estaría forzando la apertura de piernas y adelantando el momento adecuado para soportar el peso con su tronco.

Por todos estos motivos, nuestra sugerencia a los padres/madres ante la duda de cuándo utilizar mochila ergonómica o mei tai es observar, esperar y respetar el ritmo de desarrollo de su bebé. Observaremos que comienza a jugar con sus pies cuando está acostado boca arriba, que ya puede rodar en el piso y cambiar de posiciones, que sostiene su cabeza perfectamente, que comienza a hacer fuerza para mantenerse sentado, y, finalmente, que ya logra sentarse por sí mismo. Esperar estas señales, y respetar su camino hacia ellas, es lo que nos dará la mayor seguridad a la hora de probar un nuevo portabebé.

¿Cómo distinguir un portabebé ergonómico de otro que no lo es?

Muchas familias, en especial aquellas primerizas, llegan a un local de venta de ropa y accesorios de todo tipo para bebés, buscando adquirir un portabebé. Seguramente, pensando en que mamá pueda moverse sola sin tanto lío de cochecito y bolsos, o para alternar su uso con el cochecito. O tal vez, estando embarazadas, muchas mamás reciben algún portabebé nuevo o usado a modo de regalo o en préstamo. Un gran porcentaje de estos portabebés son de marcas muy conocidas que se dedican a fabricar y vender productos relacionados con los cuidados y alimentación de los bebés. Confiamos en la responsabilidad y buena fe de los puntos de venta, confiamos en la trayectoria y renombre de una marca, pero muchas veces no deberíamos hacerlo.

La realidad es que la gran mayoría de los portabebés comercializados en este tipo de lugares, no permiten respetar el desarrollo fisiológico natural de nuestros bebés. Los portabebés más adecuados son los que sí lo permiten, los llamados ergonómicos. La lamentable falta de información y el afán de negocio hacen que los portabebés no ergonómicos sean enormemente más comunes y fáciles de adquirir que aquellos ergonómicos. Incluso las palabras utilizadas en las descripciones de venta son confusas (hasta se usa la palabra “ergonómico” cuando no lo es) y obstaculizan la decisión informada.

¿Qué debemos saber para comprar un portabebé ergonómico?

Aquí les resumimos las características esenciales a tener en cuenta cuando vamos a obtener un portabebé. Lo principal es que efectivamente respete y acompañe el desarrollo fisiológico natural del bebé, sin impedir ni forzar posturas, sino facilitando el correcto crecimiento. No basta con que “aguante” hasta 20 kilos si no los va a cargar cuidando el cuerpo del bebé y su porteador.

El portabebé ergonómico:
  • Debe permitir la posición de ranita o de M, proveyendo un buen soporte para lograrlo. Las piernas no deben colgar rectas hacia abajo ni el apoyo estar solamente en su zona genital. Los puentes de las mochilas comunes son muy angostos (10-15cm), por lo que no proveen apoyo para las piernas.
  • Relacionado con el punto anterior, tampoco debe forzar la apertura natural de las piernas (cuanto más pequeño el bebé, menor apertura) y la tela del asiento debe ir de corva a corva (detrás de las rodillas).


  • Debe respetar la curvatura natural de la columna del bebé, según en qué etapa de su desarrollo se encuentre. La columna de los bebés menores de un año no debería estar recta en el portabebé, ni reposar en un respaldo rígido.
  • Debe proveer soporte para la cabeza, para los bebés que aún no la sostienen por ellos mismos.
  • Debe funcionar de manera envolvente para bebé y porteador, de modo que ambos queden bien pegados y sin espacio entre ellos. Esto además de proporcionar más seguridad al bebé, también alivia el peso para el porteador sin quitarle balance.
  • Por el mismo motivo, debe permitir llevar al bebé a la altura de un beso, inclinando la cabeza sin tener que bajar demasiado.


Lo importante, como con todo, es la información. Esperamos que les haya sido de utilidad para tener un porteo cómodo, seguro, ergonómico y feliz.

viernes, 30 de octubre de 2015

Experiencias personales con portabebés (*): fular elástico y mei tai

El primer acercamiento al porteo

Cuando nació mi hija, desconocía el mundo del porteo, no sabía de posturas ergonómicas y para trasladarnos en auto utilizábamos el huevito del coche, o la llevábamos en brazos al caminar, sin ninguna ayuda extra. Naturalmente, mi bebé comenzó a aumentar de peso y a tener autonomía de su torso y cabeza, con lo cual se fue haciendo más difícil llevarla sólo con los brazos.

Desde su nacimiento, teníamos un fular elástico que nos habían regalado, pero hasta que tuvo unos cuantos meses no nos animamos a utilizarlo (¡con lo fácil que lo veo ahora!), así que buscamos un poco y compramos la mochila más económica y ergonómica que encontramos en el mercado (aún sin saber exactamente qué significaba la palabra “ergonómica” para los portabebés). Era una mochila Cybex, que traía la parte del “asiento” expandible para permitir mejor postura de las piernitas, y a la vez sostenía la cabeza en caso de necesidad. Una vez que aprendimos a utilizar ese manojo de correas, broches y cierres, lo usamos poco tiempo. No porque fuera lo peor del mundo, de hecho, era bastante mejor que muchas otras comerciales, sino porque nos daba mucho calor, tardaba muchísimo en colocarme mochila y bebé, había que corregir las medidas de las correas cada vez que nos turnábamos mamá o papá para usarla, y además porque cuando pasó los 9 kilos de peso, a mí que soy delgada se me incrustaban los broches de la mochila en todo el cuerpo…

Ahí fue que me animé a usar más el fular que la mochila. Al momento de escribir este artículo, mi niña tenía 14 meses, pesaba casi 11kg y sin embargo no tenía ningún dolor ni problema al llevarla con el fular, caminaba muchas cuadras sin cansarme y alternaba entre nudo cruz envolvente al frente (para los días más fríos) y nudo a la cadera (cuando hacía más calor).

Cochecito: ¿Sí, no, a veces?

No voy a poner aquí ningún enlace en contra del uso del cochecito o silla de paseo, no soy una fanática de nada, no odio los cochecitos ni crucifico a quienes lo usan. No me gusta juzgar a las personas por este tipo de elecciones, ya que a mí tampoco me gusta que lo hagan conmigo. Lo que sí haré es ser honesta. No me arrepiento de haber comprado un cochecito para llevar a mi hija. De lo que sí tal vez me arrepiento es de no haber buscado uno más liviano y básico. Vivo en un tercer piso sin ascensor, sacar a mi hija en cochecito supuso en los primeros meses, bajar y subir las escaleras de a dos, uno llevando el coche y el otro cargando el huevito con la bebé. Salir de paseo con el cochecito requería planificación, más aún considerando que a los 10 minutos de paseo había un 70% (bueno, está bien, 90%) de probabilidad de que se largara a llorar y hubiera que levantarla en brazos. En aquel momento, como era una pequeñita minúscula, llevarla un gran trecho en brazos no representaba mayor obstáculo… y el que terminaba yendo en el cochecito era el bolso pañalero, que no emitía queja.

Cuando fue lo suficientemente grande como para entrar en la asiento de paseo sin el huevito, el problema más o menos seguía siendo el mismo: mi bebé pesaba bastante más y también había que bajar y subir de a dos si queríamos salir con el cochecito. Llevarla en brazos ahora ya no era tan cómodo como antes. Afortunadamente, para ese entonces aprendí a utilizar el fular y compramos la mochila semi-ergonómica, y me liberé del armatoste para cuando estaba sola. Fue un antes y un después. Sobre todo con el uso del fular elástico, ya que cuando me ponía la mochila tardaba tanto que mi niña se ponía toda molesta por tanta demora y luego el manoseo de ponerla, ajustar las correas y demás… Muchas veces terminábamos las dos saliendo un poco de mal humor. El fular, en cambio, era casi parte de nosotras, nos fundía en una especie de abrazo de tela. Yo podía abrazarla más cómodamente, sin sentir cosas rígidas ni plásticas contra su cuerpo o el mío; y ella estaba claramente más cómoda también, ya que a los 20 minutos de salir, se dormía profundamente.

Otro comentario con respecto a algunos cochecitos – o al menos respecto al mío – es que cuando ya van en la silla común sin huevito, el niño/a va mirando hacia delante. Personalmente no he visto desventajas en esta posición, pero hay que tener en cuenta que no lo usábamos mucho, con lo cual para ella el cambio de perspectiva era toda una novedad y la mayoría de las veces iba contentísima y disfrutando estar cerca de los pájaros y los perros, que tanto ama. El cochecito, entonces, quedó para las salidas al parque, para llevar en paseos largos en que pudiera dormir una siestita allí, o sentarse un rato y comer algo mientras comíamos también los adultos. Usualmente también llevábamos un pañuelo o el fular por si en el camino se molestaba, tenía sueño o lloraba por algo. Me gustaba tener la opción del cochecito, para esos casos nos resultaba cómodo. Pero a mí personalmente no me gustaba mucho. No me gustaba nada tener que agacharme cuando le quería decir algo o cuando ella me señalaba alguna cosa, o tener que parar, agacharme y atenderla si necesitaba algo, o no poder ver siquiera hacia dónde estaba mirando.

Quisiera agregar que también amo llevarla en brazos y en el fular, por todo lo que me gusta tener su carita cerca de la mía, poder darnos un beso cuando tenemos ganas, hablarle y mostrarle todo lo que vemos en la calle, reírnos juntas, no perderme ninguna de sus expresiones, conectarnos y conocernos cada vez más… No querrá ir en brazos toda la vida, y los primeros años pasan tan rápido que apenas nos damos cuenta y ya están en preescolar. Veo el porteo como una maravillosa oportunidad de aprovechar el tiempo en que mi hija cabe en mis brazos. Anímense a llevar a sus hijos más cerca y ¡déjense llevar!



(*) Texto extraído de la página Felices Criando. Podés visitar el enlace para ver las fuentes de esta información: http://pauroy.wix.com/felicescriando

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Nuestro nuevo mei tai

Al momento de escribir este texto, mi hija tenía 18 meses y casi 11,500kg, y estábamos buscando un nuevo portabebés. El fular elástico ya no nos resultaba cómodo. Un fular como el nuestro, 100% algodón, es un pedazo largo de tela que va envolviendo al bebé junto al cuerpo de su porteador, con lo cual, en aquel veranito intenso que nos tocó vivir (con una ola de calor atrás de la otra) se nos hacía extremadamente caluroso y el ponerlo también me daba mucho calor. Por otro lado, yo quería comenzar a llevarla cargada a la espalda para que viera un poco mejor todo a su alrededor y además porque ya era bien larga y grande, por lo cual llevarla de frente me incomodaba un poco. El caso era que con el fular elástico no es recomendable el uso a la espalda, ya que la tela cede mucho más de lo que parece y si el niño/a se mueve mucho (algo normal alrededor de los 18 meses), corre riesgo de caerse o al menos de hacerse daño la espalda. En este enlace podrán encontrar más datos sobre el peligro de utilizar un fular elástico para cargar bebés a la espalda: http://cargarte.blogspot.com.ar/2012/02/por-que-no-usar-un-fular-elastico-para.html. Además, si quieren ver una demostración concreta sobre esto, les recomiendo ver este video: http://www.youtube.com/watch?v=J19oOkQ61hI

Teniendo en mente estos importantes detalles (el calor, el tamaño de mi hija y la posibilidad de llevarla a la espalda), me puse en búsqueda de otro estilo de portabebé. Me fui fijando en blogs, páginas web, grupos de “babywearing” en Facebook, y llegué a la conclusión de que nuestra mejor opción era un Mei Tai, fácil de usar, de peso repartido, más fresco que el fular, apto para la espalda y resistente hasta varios kilos más. Consulté en Cerquita Mío, cuyos portabebés me parecían los más lindos y de mejor calidad, y luego de confirmar que era lo que buscaba, lo fui a comprar. Ese mismo día lo probamos, usándolo al frente, y me resultó muy cómodo. Me cansé bastante, pero ¿a quién se le ocurre probar algo nuevo en una caminata de casi 1 hora? Sólo a mí… Los días siguientes probé llevarla tramos más cortos, e intenté por primera vez llevarla a la espalda. Luego de unos días, logré ponerme el Mei Tai sola y que me quedara bien ajustado (aunque todavía me falta práctica para ponerla a la espalda por mis propios medios), y además hemos viajado tranquilamente en colectivo, subte y tren sin mayores obstáculos. Sólo he tenido que aflojarlo un poco algunas veces para amamantarla durante el viaje.

¿Qué es un Mei Tai?

El Mei Tai es un portabebés que tiene origen en el continente asiático, más específicamente en China, hace cientos de años. Es básicamente un rectángulo de tela resistente con 4 tiras largas, también de tela, que salen de sus esquinas, las cuales se ajustan al torso del porteador mediante simples nudos. Después del fular, es uno de los portabebés más versátiles que existen. Estas son sus características principales:

  • Es muy parecido a una mochila, pero sin broches, anillas, ni ajustes de correas.
  •  Suelen venir en un talle único o dos, según sea para bebé o niño mayor, con tiras largas y adaptables a cualquier porteador. Algunas versiones poseen tiras amplias y elastizadas, más parecidas al fular.
  • Sencillo de utilizar y con variantes en la manera de anudar, que permiten encontrar la manera más adecuada y confortable de uso para cada porteador.
  • Puede llevarse el bebé al frente, a la espalda y a la cadera, de manera práctica, confortable y segura para ambos.
  • Bien colocado, reparte el peso equitativamente entre la cadera y los hombros, para confort del porteador.
  • Suele ser recomendado para bebés a partir de que tienen una gran estabilidad y buen control del tronco, ya que no proporcionan ajuste punto por punto como otros portabebés más adecuados para recién nacidos o bebés pequeños.
  • Según el talle, son aptos para llevar hasta 18kg (aproximadamente hasta 3 años de edad), con lo cual se vuelve un aliado para utilizar en lugares que son poco accesibles o difíciles para un niño pequeño (por ejemplo: lugares multitudinarios, con muchas escaleras, caminatas largas por la playa, trekking en la montaña, etc).

Hay muchísimos diseños de Mei Tai en el mercado, para todos los gustos, reversibles, con tiras anchas, con tiras más angostas y acolchadas. Al igual que otros portabebés, permite tener las manos libres y realizar otras actividades mientras se carga al bebé, entre otros numerosos y variados beneficios que tiene la crianza en brazos.


Disfrutando la práctica

Un ratito de uso cada día, nos permite practicar en los nudos, la forma más cómoda para nuestro cuerpo, la amplitud del asiento más adecuada para nuestro bebé, etc. Al mismo tiempo, va acostumbrando al bebé al uso y a los intentos de mamá/papá.

Aquí les dejo nuestras diferentes fotos de práctica de lo que fuimos usando el Mei Tai. ¡Lo hemos pasado muy bien! Su papá, sus tías y yo también... :)



(*) Texto extraído de la página Felices Criando. Podés visitar el enlace para ver las fuentes de esta información: http://pauroy.wix.com/felicescriando